Espiamos...


Estaba en la playa con mi familia aprovechando un buen día de verano. Mis hermanos se llevaron la zodiac; pues ellos hacen pesca submarina, a parte de
pescar con chambeles. Estábamos reposando la comida cuando cogí un catalejo y empecé a observar: había muchas gentes de bajo de las sombrillas y otros tomando el sol, los niños chapoteaban en el agua, algunos jóvenes jugaban a la pelota ; habían mayores que paseaban por la playa y otros cogían coquinas en la orilla; había algunas personas nadando y otros en pequeñas barquitas de plásticos.
Seguí mirando la inmensidad del mar: veía buenos yates y gentes haciendo esquí náutico. Pero algo a lo lejos me llamó la atención; veía humo y no vi ningún barco grande que tuviera chimenea; se lo comenté a uno de mis hermanos y le dí el catalejo para que mirara.
Mi hermano se levantó de prisa y gritó ¡ hay fuego en un barco de vela ! todos se levantaron y miraron. ¡ era cierto !; cogieron la zodiac y la echaron al agua y tomaron rumbo en dirección al barco. Mientras otro llamaba a la guardia costera desde el móvil dándole la situación donde nos encontrábamos.
Muchas gentes desde la orilla se dieron cuenta y empezaron a mirar a lo lejos.
Todo el mundo se percató de lo que estaba pasando y esperaban que con la zodiac llegaran a rescatar a los tripulantes del barco.
Cuando llegaron mis hermanos cogieron a la tripulación y como pudieron lo metieron en la zodiac y otros se cogieron al borde de esta.
A lo lejos se vio la patrullera que se acercaba a donde estaban ellos y se vio como metían a los tripulantes en el barco.
Mis hermanos llegaron a la orilla y las gentes le aplaudían por su gran hazaña, ellos contaron que se había prendido fuego el motor del barco y por eso se estaba quemando al mismo tiempo que se hundía.
Ellos también sintieron miedo pues la zodiac no era muy grande y no sabían si la guardia costera u otro barco más grande llegaría en su ayuda.
Lo importante fue que no hubo ninguna desgracia personal aunque el barco se quemara y se hundiera.
Siempre que voy a la playa y miro a lo lejos me acuerdo de ese día y me alegro de haber mirado por ese catalejo pues gracias a él nada malo pasó.





