jueves, 3 de diciembre de 2009

KUNIRAYA WIRAGOCHA KAWILLAKAN


Hoy la actividad nos la propone Silvia Adela Kohan, en su magnífico libro "Consignas para el escritor" (Grafein Editores) y consiste en inventar un relato de acción cuyo primer dilema sea el hallazgo del siguiente texto escrito en quechua, que el protagonista se dispone a traducir (hacer una traducción imaginaria o podéis consultar algunas palabras en la siguiente dirección Diccionario quechua):


KUNIRAYA WIRAQOCHA KAWILLAKAWA
Anchaña upapa chakunapis Kuniraya Wiraqocha, anchawak charunatukuspa, purirqa. Llaqollamapas, kusmanpas llikilliki.

El relato de una de las páginas del libro

En el pueblo de aquí al lado vivía Pepe, un chico despierto, atrevido y algo fantasioso.
A todos sus amigos caía bien... Cuando se reunían hablaban de algunos comentarios que escuchaban de sus abuelos.
Pepe comentó que su abuelo le había hablado de un libro bastante curioso, escrito en una lengua antiquísima y aquel que lo leia alcanzaba el don de la sabiduría.
Todos se rieron y dijeron que un libro así tendría que tenerlo algún anticuario o alguien de mucho dinero.
Pepe no paraba de pensar en el libro y decidió ir a algunos mercadillos de los pueblos cercanos y buscarlos. Pues tenía la corazonada de que lo encontraría.
Paseando por uno de los mercadillos vio a un personaje muy peculiar que vendía libros y allí se acerco. Estuvo ojeando algunos libros y se fijó en uno que no tenía título, se extrañó y lo miró por dentro.
Estaba escrito en una lengua extraña; el vendedor le dijo que estaba escrito en Quechua una lengua de Perú que hablaban los incas.
Compró el libro y cuando llegó a su casa entró en Internet y empezó a buscar datos sobre esta lengua. Sin conocerla estaba comprendiendola.
Poco a poco se hacia más interesante el contenido del libro. En cada página venía un escrito y al final de ella otro escrito en otra forma de letra.
Este libro se hizo a raíz de algunos conflictos que pasaban entre los distintos pueblos del Perú.
En unos de los relatos estaba escrito:
Habían dos pueblos que se llevaban muy mal y los dos querían coger agua del mismo sitio, no llegando a ningún acuerdo, entablaron un feroz combate.
Al cabo de muchos días cansados ya de tanta pelea decidieron descansar y observaron que en el monte había varios pueblos observandolos y esperando que ellos se mataran.
Ante tan grave amenaza dieron por terminada la pelea, y dijeron:
-¡ Qué tontos somos ! Es mejor hacernos amigos antes que otros nos quiten el agua.

NO GASTES TU FUERZA EN PELEAR, SERÁ MUCHO MEJOR PACTAR.

Pepe pensó ponerle un título que sería:
FÁBULAS Y SUS BUENAS MORALEJAS.

Con este libro había conseguido gran sabiduría. Porque de cada Fábula se sacaba una muy buena moraleja que le serviría en su vida cotidiana.



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